Privacidad

Esta página dice qué datos guardamos, por qué, cuánto tiempo y cómo pedirlos o borrarlos. Está escrita para que se entienda sin abogado.

Quién es responsable

MarYan, el negocio de Ryotaro Hyodo, en Sydney, Australia. ABN: UNKNOWN. Correo: UNKNOWN. Los dos figuran como UNKNOWN porque todavía no existen, y los publicamos en cuanto existan. Quién somos está en quiénes somos.

Qué guardamos

1. Lo que se publica en la ficha

Nombre del negocio, categoría, descripción, servicios, idiomas en los que atienden, ciudad, suburbio, dirección, horario, sitio web, Instagram, Facebook, WhatsApp público, teléfono público, ABN si nos lo da, y hasta tres fotos. Esto se ve en internet, porque es justamente la ficha.

2. El bloque privado de contacto

El nombre de la persona con la que hablamos, su cargo en el negocio, su correo, su teléfono y el idioma en que prefiere que le escribamos. Esto no se publica nunca. Vive en otra tabla de la base de datos, separada de la ficha, para que ninguna página pública lo pueda mostrar por error, ni siquiera por un descuido nuestro al programar.

3. El registro del permiso

Cada vez que alguien marca una casilla de permiso, guardamos una fila con el texto exacto que le mostramos en pantalla, la versión de ese texto, su huella sha256, los canales que eligió (correo, WhatsApp o llamada), la dirección IP desde la que lo dio, el navegador con el que lo dio, la fecha y la hora, la página donde estaba, la versión del formulario, quién de nosotros queda autorizado a escribirle y, si llegó desde una invitación nuestra, cuál fue esa invitación.

Guardamos el texto entero, y no solo un sí. Si alguna vez alguien nos pregunta qué aceptó exactamente, la respuesta tiene que ser la frase que vio, no nuestra memoria.

4. Eventos del servidor

Qué página se vio, en qué botón de contacto se hizo clic (WhatsApp, teléfono, sitio web, Instagram o mapa), la ruta, de dónde llegó la visita y la fecha y hora. Los cuenta nuestro propio servidor. En esta versión del directorio no usamos herramientas de analítica de terceros.

Para qué lo usamos

  • Para publicar la ficha y mantenerla al día.
  • Para poder probar que la persona autorizada pidió la publicación. La ley australiana de spam pone la carga de la prueba en quien escribe, es decir en nosotros, así que el registro es nuestra prueba y también la defensa del negocio.
  • Para escribirle solo por los canales que autorizó y solo para lo que autorizó.
  • Para saber qué partes del directorio sirven y cuáles no.
  • Para responder un reclamo, una corrección o un pedido de eliminación.

No usamos estos datos para publicidad de terceros, ni para armar listas que vendamos, ni para entrenar modelos de inteligencia artificial de nadie.

Cuánto tiempo lo guardamos

  • El permiso para escribirle dura 90 días desde el día que lo da. Cuando se vence, se vence: no se renueva solo y dejamos de escribirle.
  • La fila del registro se queda, aunque el permiso esté vencido o lo haya retirado. Retirar el permiso escribe la fecha del retiro en esa fila, no la borra. Si la borráramos, nos quedaríamos sin poder probar qué pasó, y usted también.
  • La ficha se guarda mientras esté publicada. Si la quita, deja de verse y queda el registro de que existió y de que la quitó.
  • El bloque privado de contacto se guarda mientras exista la ficha. Si nos pide borrarlo, lo borramos y se lo confirmamos por escrito, y queda solo la parte que hace falta para probar el permiso.

Quién más lo ve

En esta versión, nadie fuera de MarYan. Somos dos personas y las dos ven los mismos datos. No vendemos, no alquilamos y no pasamos a nadie los datos de contacto que nos da, ni gratis ni cobrando. No existe esa función en el sitio.

Para funcionar necesitamos alguien que aloje el sitio y alguien que envíe los correos. Todavía no elegimos ninguno de los dos, así que hoy la respuesta honesta es esta:

Alojamiento del sitioUNKNOWN
Envío de correoUNKNOWN

Cuando estén elegidos, escribimos aquí el nombre de cada proveedor y el país donde guarda los datos, antes de mandarle nada.

También podríamos tener que entregar datos si nos lo ordena la ley o un tribunal. Si eso pasa y podemos avisarle, le avisamos.

Dónde se guarda

Nuestra intención es que los datos queden en servidores en Australia, y es lo que vamos a buscar al elegir proveedor. No es una obligación legal, y como todavía no hay proveedor elegido, no podemos afirmar hoy en qué país están. Preferimos decir eso a decir Australia porque suena mejor. En cuanto esté decidido, esta sección lo dice con nombre y país.

Copia, corrección y retiro del permiso

  • Copia: pídanos una copia de lo que tenemos sobre usted y se la mandamos dentro de diez días hábiles. Le vamos a pedir algo que muestre que es la persona autorizada del negocio, porque no le entregamos los datos de un negocio a cualquiera que los pida.
  • Corrección: si algo está mal, díganoslo y lo corregimos. Si es la ficha, la cambiamos y le mandamos otra vista previa antes de dejarla publicada.
  • Retiro del permiso: en baja y eliminación, sin cuenta y sin contraseña. Ahí puede retirar el permiso de contacto, pedir que quitemos la ficha, o las dos cosas. También basta con responder BAJA a cualquier mensaje nuestro.

Retirar el permiso no borra su ficha, y quitar la ficha no borra el registro del permiso. Son dos cosas separadas a propósito, y puede pedir cualquiera de las dos.

Qué dice la ley cuando el negocio es pequeño

MarYan es un negocio pequeño. La Privacy Act 1988 deja fuera, por regla general, a los negocios con una facturación anual de hasta A$3.000.000, y nosotros estamos muy por debajo de esa cifra. O sea que es probable que esa ley no nos obligue, y que la oficina que la hace cumplir no pueda investigarnos.

Lo decimos de frente por dos motivos. El primero es que no vamos a decir que estamos cubiertos por una ley que quizá no nos cubre. El segundo es que tampoco vamos a usar esa excepción como excusa para hacer menos: lo que promete esta página lo cumplimos igual, está escrito aquí con fecha, y puede exigírnoslo aunque ninguna ley nos obligue a ello.

Hay una parte de esa ley que sí nos importa mucho: la excepción se pierde si un negocio entrega datos personales de otras personas a cambio de un beneficio. Por eso no vendemos ni pasamos contactos a nadie. No es solo una promesa nuestra, es la línea que no queremos cruzar.

Y hay una ley que sí nos obliga sin importar el tamaño: cuando le escribimos un mensaje comercial nos obliga la Spam Act 2003. Por eso pedimos el permiso antes, guardamos el texto exacto y respetamos la baja.

Cómo reclamar

Primero a nosotros. Escríbanos por la página de baja y eliminación contando qué pasó, y lo lee una persona. Le respondemos en español. Es el camino que más rápido le arregla el problema, porque los datos los tenemos nosotros y los podemos corregir o borrar el mismo día.

Si no le respondemos, o la respuesta no le sirve, existe la OAIC, la oficina australiana de privacidad (Office of the Australian Information Commissioner). Recibe reclamos de privacidad contra las organizaciones que la Privacy Act sí cubre, publica guías sobre qué puede hacer una persona con sus datos y pide que primero se haya reclamado a la organización, que es el paso de arriba.

Para que nadie pierda semanas, lo decimos claro: como explica la sección anterior, es probable que esa ley no cubra a un negocio del tamaño del nuestro, así que la OAIC puede terminar respondiendo que no puede investigarnos. Aun así no hace falta pedirnos permiso para acudir a ella, no nos molesta que lo haga y contestamos lo que nos pregunte. Su sitio es oaic.gov.au.

Última revisión: . Este texto es un borrador escrito por MarYan. Ningún abogado lo ha revisado todavía. Cuando un abogado lo revise, lo vamos a decir aquí y vamos a cambiar la fecha. Si algo de este texto le parece mal o poco claro, díganoslo y lo corregimos.